Cómo eliminamos las importaciones manuales entre el ERP y el resto de sistemas de una empresa
Cada semana, el equipo administrativo exportaba y volvía a importar datos entre el ERP, el ecommerce y varias hojas Excel. Construimos una capa de sincronización y automatización que eliminó ese trabajo y sus errores.
Caso anonimizado: contamos el proyecto sin identificar al cliente, y las cifras operativas se expresan en órdenes de magnitud.
Resumen
Una empresa del sector agroalimentario movía la información entre su ERP, su tienda online y varias hojas Excel a base de exportar e importar ficheros a mano: productos, precios, stock y pedidos. Funcionaba, pero consumía horas cada semana y cada importación era una oportunidad de romper algo.
Construimos una capa de sincronización y automatización a medida que mantiene los sistemas alineados solos: los datos fluyen de forma programada y validada, y los informes que antes se montaban a mano se generan automáticamente.
El sistema sigue en evolución dentro de una relación de mantenimiento continuo.
El punto de partida
La rutina semanal del equipo incluía tareas como:
- exportar el catálogo del ERP a Excel, retocarlo y subirlo a la tienda online;
- volcar los pedidos de la tienda al ERP exportando ficheros y retocándolos a mano hasta que el ERP los aceptaba;
- actualizar precios y stock “cuando tocaba”, con el desfase correspondiente;
- montar informes periódicos copiando datos de dos o tres sitios a una plantilla.
Consecuencias:
- entre ocho y diez horas de trabajo administrativo repetitivo cada semana;
- desfases visibles: stock distinto en el ERP y en la tienda, precios antiguos publicados;
- errores humanos en cada paso (una columna movida en un Excel podía romper una importación);
- conocimiento crítico concentrado en la persona “que sabía hacer las importaciones”.
Restricciones
- Los sistemas existentes no se podían sustituir: ERP y ecommerce seguían siendo los que eran.
- Los formatos de intercambio disponibles eran limitados: una API parcial en la tienda, y ficheros e importaciones validadas en el ERP.
- La sincronización no podía interferir con la operación diaria: nada de bloquear el ERP en horario de trabajo.
- Los datos de origen no siempre eran limpios: el sistema debía detectar y aislar registros problemáticos, no tumbarse con el primer error.
La solución
Un servicio de integración a medida con tres responsabilidades:
1. Sincronización programada. Productos, precios, stock y pedidos se mueven entre sistemas en ventanas definidas, en el sentido correcto y con el ERP como fuente de verdad: stock y precios varias veces por hora; los pedidos, al poco de confirmarse; el catálogo completo, cada noche.
2. Validación y cuarentena. Cada lote se valida antes de aplicarse. Los registros con problemas (referencias desconocidas, datos incompletos, formatos rotos) se apartan y se notifican — no bloquean al resto ni entran sucios en el ERP.
3. Automatización de informes y tareas periódicas. Los informes que se montaban a mano ahora se generan y envían solos, con datos consistentes porque salen de sistemas sincronizados: el informe comercial semanal y los avisos de stock bajo, entre otros.
ERP ⇄ CAPA DE SINCRONIZACIÓN ⇄ ECOMMERCE
↓ validación / cuarentena
↓ registro de cada ejecución
→ informes y notificaciones automáticas
Decisiones técnicas
- Idempotencia: cada sincronización puede repetirse sin duplicar datos — si algo falla a mitad, se relanza y punto. Es la diferencia entre una integración que da confianza y una que da miedo.
- Registro completo de ejecuciones: qué se movió, cuándo y con qué resultado. Cuando algo no cuadra, la respuesta está en el log, no en la memoria de nadie.
- Errores visibles, no silenciosos: las incidencias generan avisos concretos (“estas 3 referencias no existen en el ERP”) en lugar de fallos genéricos.
- Empezar por el flujo más doloroso — los pedidos de la tienda hacia el ERP — y ampliar después, en lugar de intentar automatizarlo todo de golpe.
Resultado
- Las importaciones/exportaciones manuales entre sistemas desaparecieron del calendario semanal: quedó una revisión de control que lleva minutos.
- Stock y precios coherentes entre sistemas, con desfases de minutos en lugar de días.
- Los errores de importación pasaron de “descubrirse cuando ya era tarde” a notificarse en el momento, acotados al registro concreto.
- El proceso dejó de depender de una persona: está documentado, registrado y automatizado.
- La capa de integración se ha convertido en la base sobre la que se añaden nuevas automatizaciones (relación de evolución continua).
Aprendizajes
- El valor de una integración no está solo en mover datos: está en validar, registrar y avisar. Mover datos es fácil; que no se rompa nada en silencio es lo difícil.
- Cuando los datos de origen son imperfectos (siempre lo son), la cuarentena de registros problemáticos evita el clásico “la importación falló y no sabemos por qué”.
- Automatizar el flujo más doloroso primero genera confianza inmediata y financia (en tiempo y en ánimo) el resto del proyecto.
¿Tu equipo sigue exportando e importando Excels entre sistemas? Ese trabajo puede desaparecer. Cuéntanos qué sistemas usáis →
Servicios relacionados: Integraciones y automatización · Software a medida · Mantenimiento y evolución