«El que lo hizo ya no está»
El sistema funciona, pero quien lo construyó desapareció, y ahora nadie se atreve a tocarlo ni sabe cómo está por dentro.
Un sistema sin mantener no se queda quieto: se degrada. Mantenemos tus aplicaciones y webs seguras, rápidas y al día — y las hacemos evolucionar mes a mes, porque tu negocio tampoco se queda quieto. También si el software lo construyó otro.
Cuándo llamarnos
El sistema funciona, pero quien lo construyó desapareció, y ahora nadie se atreve a tocarlo ni sabe cómo está por dentro.
Cada versión pendiente es una vulnerabilidad abierta y una migración futura más cara. El «ya lo haremos» tiene interés compuesto.
Cuando algo falla, empieza el peregrinaje: ¿es del hosting, de la web, del programa? Falta alguien que se haga cargo de punta a punta.
El WordPress sin actualizar, el WooCommerce lento, los backups que nadie ha comprobado nunca. Todo bien… hasta el día del susto.
Cada mejora pequeña espera meses porque no hay capacidad estable detrás. La herramienta se va quedando atrás del negocio.
Si más que mantener necesitas decidir qué hacer con un sistema — ¿evolucionarlo, integrarlo, sustituirlo? — empieza por nuestro Discovery
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Qué hacemos
Para aplicaciones, sistemas de gestión, APIs e integraciones — las construyéramos nosotros o no: resolución de incidencias, actualizaciones y seguridad, monitorización con alertas, copias verificadas y mejoras continuas. Empezamos siempre por una revisión del estado real del sistema.
Para WordPress y WooCommerce, planes cerrados con contenido definido: actualizaciones probadas, backups verificados, seguridad, vigilancia de rendimiento y horas de evolutivos según plan. Sin sorpresas ni letra pequeña.
Proceso
Auditamos el estado real: versiones, seguridad, copias, rendimiento, deuda acumulada. Sabrás cómo está tu sistema antes de decidir nada.
Qué cubre el mantenimiento, con qué tiempos de respuesta y cuánta capacidad de evolución mensual. Por escrito.
Actualizaciones probadas antes de aplicar, monitorización con alertas, copias verificadas — y un interlocutor claro cuando algo pasa.
Las horas de mejora se planifican contigo cada mes: pequeñas mejoras que se acumulan en lugar de esperas que se eternizan.
Sabes qué se ha hecho, qué se ha actualizado y en qué se ha invertido el tiempo. Sin cajas negras.
Para WordPress y WooCommerce trabajamos con planes cerrados: sabes qué entra antes de contratar. El precio se concreta en la propuesta, según tu web y su criticidad.
La web corporativa tranquila: actualizaciones probadas, backups verificados, seguridad y vigilancia básica, con tiempo de respuesta definido.
Webs y tiendas con actividad: todo lo anterior con revisión de rendimiento, prioridad en incidencias y horas de evolutivos cada mes.
WooCommerce en serio: vigilancia de la tienda y el checkout, entorno de pruebas para actualizar sin riesgo, prioridad máxima y más horas de evolución.
No todo sistema viejo hay que tirarlo, ni todo se puede mantener con sensatez. La revisión inicial responde con datos: a veces la respuesta es mantener y evolucionar; a veces, planificar la sustitución mientras se sostiene lo que hay.
El mantenimiento que solo apaga fuegos sale caro: el sistema se degrada igual, pero sin mejorar nunca. Por eso nuestros planes combinan estabilidad con evolución — es la diferencia entre mantener con vida y mantener útil.
El «te llamo cuando se rompa» convierte cada incidencia en una negociación. Un plan con alcance y tiempos definidos cuesta menos que un susto — y evita la mayoría.
Preguntas frecuentes
Sí, es de lo más habitual. Empezamos con una revisión del estado real — código, seguridad, copias, documentación — y te decimos con franqueza en qué estado está y qué implica mantenerlo.
Cada plan define su contenido: actualizaciones probadas, backups verificados, seguridad, tiempos de respuesta y horas de evolutivos. El detalle exacto y el precio se concretan en la propuesta, según tu web y tu criticidad.
Cada plan lleva sus tiempos de respuesta definidos por escrito, según la criticidad de tu sistema. Lo que no hacemos es prometer «inmediato» a todo el mundo: preferimos comprometer plazos que podemos cumplir.
No. El software es tuyo — código y datos — y puede mantenerlo quien tú decidas. Recomendamos nuestro mantenimiento porque nadie conoce mejor lo que construimos, pero es una opción, no un peaje.
Los planes incluyen horas de evolución mensual que se planifican contigo. Las mejoras que exceden esa capacidad se presupuestan como pequeños proyectos, con alcance y fecha, como todo lo que hacemos.
Sí: la monitorización, las copias y la seguridad cubren la infraestructura donde vive tu sistema, y coordinamos con tu hosting cuando hace falta.
Prueba y contexto
Una empresa distribuidora gestionaba los pedidos de sus clientes profesionales por teléfono, email y Excel. Construimos un portal B2B conectado a su ERP que automatiza pedidos, catálogo, tarifas por cliente y stock.
Cada semana, el equipo administrativo exportaba y volvía a importar datos entre el ERP, el ecommerce y varias hojas Excel. Construimos una capa de sincronización y automatización que eliminó ese trabajo y sus errores.
Todo el mundo presupuesta el desarrollo; casi nadie presupuesta la vida del software. Los cuatro factores que determinan el coste real de mantenimiento, qué cubre cada nivel — y el coste, siempre mayor, de no mantener.
El programa funciona, pero quien lo construyó desapareció: sin documentación, sin accesos claros y sin nadie que se atreva a tocarlo. Los pasos para retomar el control de un software heredado — sin dramatismo y sin rehacerlo por sistema.
Un software sin mantener no se queda quieto: se degrada. Qué cubre exactamente un buen mantenimiento — correctivo, preventivo y evolutivo —, qué señales indican que el tuyo no lo tiene, y cómo se estructura sin letra pequeña.
Siguiente paso
Cuéntanos qué tienes — aplicación, web o tienda — y lo revisamos. Sabrás cómo está y qué necesita, sin compromiso. Te respondemos en menos de un día laborable.